Os ha pasado alguna vez, que un día o uno cualquiera, recapacitas y piensas en los buenos momentos que pasaste, y te pones a mirar fotos y a recordar aquellos viejos tiempos? Si, todos lo hacemos, no hay ni una excepción que no lo haga. Pero de repente, no recuerdas si fue hace cuatro años o incluso dos, si fue en invierno o en primavera. Pero es que eso no te importa. Porque recuerdas perfectamente ese momento, ese motivo por el cual sin ser esperado te saca una sonrisa de la cara. Entonces, ¿por qué insistimos tanto en fechas, nombres, o detalles que luego olvidaremos? Y ahí está la cuestión, lo importante no es aprenderse un simple número o nombre del mes, si no acordarse de ese momento que en el pasado os hizo tan felices. Dejaros de estupideces, de enfadaros por olvidos que no tienen importancia, y vivir la vida a base de recuerdos, tanto buenos como los malos, esos que siempre están ahí, para ayudarnos a recapacitar de nuestros errores.
Seguidores
viernes, 15 de noviembre de 2013
sábado, 2 de febrero de 2013
-
Conozco una palabra que da más temor que una y mil películas de miedo. Futuro.
Algo incierto y desconcertante que no sabes muy bien como interpretar. Es difícil saber lo que nos deparará, bueno, mejor dicho es imposible. Muchas veces nos empeñamos en formar un futuro sin tener claro el presente y ese es el primer de muchos de los errores que podemos llegar a cometer sin darnos cuenta.
No puedo decidir sobre algo que me perseguirá toda la vida cuando a veces me cuesta decidir sobre pequeñas cosas.Cosas insignificantes de las que dentro de una semana ni siquiera me acordaré se me vuelven lo más importante y lo que realmente cuenta se me olvida. Cuando tenga que ser al revés no sé que será de mi exactamente.Sé que estoy en tiempo de equivocarme y fallar pero, en realidad siempre estamos en ese momento porque si no, en algún instante de la vida los errores dejarían de estar tan presentes en nuestro día a día. Quizá si que tenga que equivocarme para acertar igual que tengo que caer para poder levantarme pero, tampoco puedo quedarme sentada esperando a que las decisiones me tomen a mi ya que es algo absurdo. Arriesgarse y elegir caminos desconocidos, atreverse a lo nuevo por muy insegura que estés.Eso, eso es lo que tenemos que hacer ya que andar por caminos seguros es casi imposible. Pero hay algo de lo que estoy completamente segura. Llegará el día en el que me pregunten que quiero hacer y pese a todo y a todos yo sabré con certeza cual quiero que sea ese incierto y desconcertante futuro. Y lucharé por él. Créeme que lo haré.
Algo incierto y desconcertante que no sabes muy bien como interpretar. Es difícil saber lo que nos deparará, bueno, mejor dicho es imposible. Muchas veces nos empeñamos en formar un futuro sin tener claro el presente y ese es el primer de muchos de los errores que podemos llegar a cometer sin darnos cuenta.
No puedo decidir sobre algo que me perseguirá toda la vida cuando a veces me cuesta decidir sobre pequeñas cosas.Cosas insignificantes de las que dentro de una semana ni siquiera me acordaré se me vuelven lo más importante y lo que realmente cuenta se me olvida. Cuando tenga que ser al revés no sé que será de mi exactamente.Sé que estoy en tiempo de equivocarme y fallar pero, en realidad siempre estamos en ese momento porque si no, en algún instante de la vida los errores dejarían de estar tan presentes en nuestro día a día. Quizá si que tenga que equivocarme para acertar igual que tengo que caer para poder levantarme pero, tampoco puedo quedarme sentada esperando a que las decisiones me tomen a mi ya que es algo absurdo. Arriesgarse y elegir caminos desconocidos, atreverse a lo nuevo por muy insegura que estés.Eso, eso es lo que tenemos que hacer ya que andar por caminos seguros es casi imposible. Pero hay algo de lo que estoy completamente segura. Llegará el día en el que me pregunten que quiero hacer y pese a todo y a todos yo sabré con certeza cual quiero que sea ese incierto y desconcertante futuro. Y lucharé por él. Créeme que lo haré.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)